El Think Tank de Graterford

Coordinadora: Lori Pompa

Tras la finalización del curso de verano del 2002, los estudiantes decidieron continuar reuniéndose semanalmente para desarrollar proyectos enfocados en la sensibilización del público sobre el crimen y la justicia. Este esfuerzo llegó a conocerse como el Graterford Think Tank. El grupo ha realizado, y lo sigue haciendo, muchos y variados proyectos a lo largo de los años. Además, los miembros de Think Tank brindan, desde su experiencia crítica, orientación en el desarrollo del currículo y capacitaciones de Inside-Out, actuando como un comité asesor sobre investigación y estrategias organizacionales para El Centro Inside-Out y colaborando en las sesiones de capacitación para nuevos profesores de Inside-Out.

La composición del Think Tank ha ido cambiando con el paso del tiempo, aunque ha habido momentos en los que ha llegado a estar conformado por grupos de entre 12–15 participantes privadlos de libertad y 12–15 participantes externos. En la actualidad, la mayoría de los participantes privados de libertad se encuentran cumpliendo sentencias de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Todos están involucrados en otras actividades políticas, religiosas y educativas dentro la institución. Los participantes externos son estudiantes que han tomado clases Inside-Out o personas que han cursado el Programa de Capacitación para Profesores. El Think Tank se ha reunido en Graterford Prison, en las afueras de Filadelfia, todos los miércoles desde el 2002.

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Pitch-blackness. In the center, a twinkling dot, growing bigger, or coming closer; flickering wilder now; a flame, yes; a crackling campfire. Glowing ashes rising up, swirling like fire flies, flying higher everywhere into the blackness, becoming countless twinkling stars.

I’m under a starlit sky, sitting Indian-style by a campfire. The silhouettes of endless pine trees surround me.

I hear sounds: crickets, frogs, owls, wind, whispering tree leaves… howling wolves… my heartbeat… pounding. And a familiar voice: “Kempis, in five words, say something about your situation.”

I spin around, turning my head in every direction, scanning the landscape. But my view is besieged by monstrous concrete walls and towers all around me. I swivel back around… on my metal desk stool to face the campfire… that is now my desk lamp. The stars are gone; the sounds are that of jingling, not like bells but more like…keys… and footsteps.

“Say something about your sentence to life without parole, in five words.”

“Five words?”

“Yes, five words.”

Jingling keys and footsteps getting louder. A full moon appears, unusually and disturbingly bright, blinding me. But hold up; that ain’t no moon…

It streaks away as suddenly as it intruded. The afterglow fades with the jingling keys and footsteps.

“Your sentence in five words,” the voice persisted.

“Okay, that’s easy,” I said. “This…is…not…my…destiny.”

– Ghani (Graterford Think Tank)